8/20/2008

Noticias Julio

Julio 21.- Center for resarch on globalization.
El 19 de marzo de 2008, Monsanto tomó responsabilidad por la contaminación genética de los cultivos de canola del Sr. Schmeiser en un arreglo legal fuera de una corte de ley entre el Sr. Percy Schemiser y Monsanto. En un juicio anterior, la Corte Suprema de Canadá había reconocido la legalidad de la protección de patente que cubre el transgen de Monsanto, pero a la vez, esta corte había referido la cuestión sobre la legalidad de patentar la vida y formas de vida al Parlamento Canadiense para que se re-evaluara. Según normas legales anteriores, el dueño de un patente sobre un gen determinado es, además, el dueño de la cosecha resultante. La cuestión está pendiente aún y la tiene que aclarar el Parlamento Canadiense.

Ya que Schmeiser pudo comprobar que jamás había utilizado semillas modificadas genéticamente por Monsanto, ni la herbicida total Roundup Ready que las acompaña y que no había percibido ninguna ventaja por la contaminación de su cosecha, la corte le absolvió de las demandas de Monsanto por recompensa.

En 2005, Schmeiser encontró nuevamente que había plantas Monsanto GM Rap en sus campos de cultivo. El Sr. Schmeiser informó a Monsanto y exigió que la empresa recogiera las plantas. Monsanto confirmó que las plantas eran Raps Roundup Ready y, por tanto, propiedad de la empresa. Al hacer referencia al juicio ya existente de que el dueño de una planta también tiene que responsabilizarse por los daños que ésta provoque mediante la contaminación, el Sr. Schmeiser mandó recoger las plantas profesionalmente y le envió la factura a Monsanto. Anteriormente, cuando se había intentado lograr un arreglo fuera de las cortes Monsanto no lo había aceptado, ni había aceptado pagar la factura de 660 dólares por recoger las plantas, entonces Schmeiser demandó a la empresa. Monsanto hubiera aceptado pagar el costo de los daños de la contaminación, pero solamente si Schmeiser firmara un “acuerdo de silencio” bejo el que ni él ni su esposa hubiera podido comentar públicamente cualquier aspecto del caso de daños por la duración de sus vidas, ni de volver a demandar a Monsanto por el concepto de contaminación de sus cultivos en cualquier momento futuro. Schmeiser se negó a firmar el acuerdo. Las demandas de Monsanto eran totalmente inmorales.

Cuando el juez le preguntó al abogado de Monsanto, Lic. Richard W Danyliuk por qué la empresa simplemente no le pagó la ínfima cantidad de 660 dólares a Schmeiser, Danyliuk le contestó que estaba mucho más en juego que unos meros 660 dólares. Una hora antes de inciar la audiencia legal el 19 de marzo de 2008, Monsanto aceptó todas las demandas de Percy Schmeiser, así como su responsabilidad por la contaminación de sus cultivos. Monsanto no solamente paga los daños, sino que también acepta que Schmeiser haga sus reportes e informe al público sobre la historia del caso, así como exprese su opinión y aclare su postura públicamente.

Al aceptar su responsabilidad por la contaminación de los cultivos cercanos, Monsanto, como dueño de un transgen patentado, abre el camino para que todos los campesinos del mundo demanden recompensas justas por la contaminación de sus cultivos.

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