Noticias Abril
Abril 27. Boletín de maíz, transgénicos y consumidores. No. 0715. Greenpeace México.
Esta semana se aprobó en fast track la ley de Biocombustibles, en conjunto con las declaraciones de Felipe Calderón en el sentido de que se buscará que nuestro país se convierta en exportador a Estados Unidos de biocombustibles (7 mil 840 barriles diarios de etanol, de acuerdo a nota de la Jornada, 25 de abril, 2007) a partir de la caña de azúcar.
Luego de un debate para intentar excluir al maíz de este uso, finalmente se incluyó, para poder trabajar en concordancia con la política de los Estados Unidos que está basando su propuesta de producción de etanol en nuestra planta fundamental.
Este nuevo uso de cultivos comestibles para producir combustibles preocupa a muchos pues para producirlos se necesita quemar combustibles fósiles, lo cual no garantiza la sustentabilidad de esta propuesta, pero sobre todo preocupa que eleve los precios de los alimentos o disminuya su disponibilidad, provocando hambre en países pobres como el nuestro.
Monsanto en conjunto con la Iniciativa privada, continúan presentando a los transgénicos como la única solución, aún cuando no existe un reglamento para su siembra y han anunciado, en tono amenazante, que no perderán más el tiempo y “tomarán pasos concretos”. Ya hablan de siembras experimentales de transgénicos para agosto en Sonora.
Los invitamos a mantenerse atentos a estos acontecimientos así como a irse preparando a participar activamente en las actividades de resistencia pacífica para defender nuestro maíz.
Abril 27. Aprueban diputados ley que permite la producción de biocombustibles.
Abril 23. Agroempresarios no descartan crear etanol a partir del maíz; todo es negocio, dicen.
Convienen elevar productividad de maíz CNC-Universidad Antonio
Narro/Notimex, 26 de abril, 2007.
Abril 24. Basta de especulaciones , dice la firma Monsanto.
Legalmente no existen impedimentos para iniciar la siembra experimental del transgénicos para consumo humano, aunque la ley en la materia carezca de reglamento, afirmó el presidente y director de Monsnato Latinoamérica Norte (sic), Jesús Madrazo Yris. Comentó que con la Ley de Bioseguridad y OGMs es suficiente para abrir la puerta a la siembra, pero para pasar a la fase de comercialización, sí sería necesaria la reglamentación. “Se ha hecho un análisis jurídico y la conclusión es que ni siquiera es necesario el reglamento, la Ley de bioseguridad abre perfectamente las puertas a la fase experimental” apuntó.
Abril 23. MySeattlePix · My account Estados Unidos.
Nueva ley limita siembra de canola transgénica en Seattle. A partir de este sábado entró en vigor una ley que requiere permisos para sembrar canola en Seattle. La razón de esta medida es que la canola transgénica puede polinizar a cultivos similares como la calabaza y el brocoli, en un estado en donde se produce semilla para la exportación a mercados que rechazan los transgénicos como el Europeo y el japonés. La empresa Skagit Valley instalada en Washington tiene un valor de $20 millones y provee la mitad de las semillas de calabaza, por lo que la contaminación con canola transgénica sugnificaría pérdidas económicas enormes que los empresarios norteamericanos no están dispuestos a soportar.
Fuente: http://seattlepi.nwsource.com/local/312712_canola23.html *Boletín de maíz, transgénicos y consumidores
Marzo 31. Boletín No. 0711 31 Greenpeace México.
El caso del arroz transgénico demuestra una vez más la falta de acción de las autoridades federales, que sólo beneficia a las empresas agro biotecnológicas. La semana pasada se emitió una declaración oficial en la que la Secretaría de Salud afirmó que el arroz transgénico que se importa de Estados Unidos no "conlleva riesgos a la salud". Si embargo, esta declaración no sólo no está acompañada de pruebas que la sustenten sino que busca minimizar el problema central de la crisis del arroz: cómo y por qué se permitió el ingreso al país de un producto no
autorizado para el consumo en México, e insuficientemente evaluado en Estados Unidos.
Desde el gobierno federal también se enviaron señales en el sentido de la próxima "legalización" de una de las cuatro variedades de transgénicos que contaminaron el arroz estadounidense. Posiblemente se refieran a la LL62, autorizado en Estados Unidos desde 2004 aunque hasta ahora nunca se sembró de manera comercial.
Ninguno de los experimentos hechos con animales de laboratorio aportan algún dato útil sobre la seguridad del LL62 para el consumo humano. Es más, dado que el LL62 fue modificado para tolerar grandes aplicaciones del herbicida glufosinato de amonio, existen preocupaciones en torno a la presencia de residuos de este herbicida y su metabolización en el arroz transgénico. Esos residuos, según la autoridad de inocuidad sanitaria de la Unión Europea, puede significar riesgos a la salud especialmente en niños, mujeres que puedan dar a luz, o en personas en que sufren malnutrición.
Las omisiones e irresponsabilidades en las que incurrieron las autoridades federales con respecto al arroz transgénico, así como su falta de acción al tomar medidas de precaución, preanuncian su comportamiento en el próximo debate en México sobre transgénicos: la posibilidad de autorizar las siembras experimentales de maíz en Sinaloa, Sonora y Tamaulipas abriendo con una ello las puertas de nuestro país a las grandes corporaciones agro biotecnológicas. Greenpeace hace algunas preguntas que la Secretaría de Salud debe responder satisfactoriamente de frente a la sociedad y a la brevedad. La contaminación del arroz con variedades transgénicas está ampliamente extendida, según se desprende de los resultados obtenidos por el propio gobierno federal. En base a los muestreos realizados entre agosto y octubre de 2006 a los cargamentos de arroz en la frontera (importados), se detectó presencia de transgénicos en 47 muestras de 51 para las variedades de Bayer LL601 y LL62, informó la organización ambientalista Greenpeace. Greenpeace obtuvo esta información mediante el IFAI, pues la Secretaría de Salud no ha cumplido con su responsabilidad de hacerla pública. Los reportes oficiales de esta dependencia obtenidos por Greenpeace reportan como datos más recientes los de octubre 2006, lo que significa que las autoridades federales sabían de la contaminación al menos cuatro meses antes de la denuncia pública de Greenpeace.
“Que más del 92 por ciento de las muestras hayan resultado positivas es un dato alarmante. Si Greenpeace detectó transgénicos ilegales en arroces comprados en sólo tres lugares del país (Soriana, Chedrahui y Central de Abastos), con esta nueva información es obvio que la contaminación está mucho más extendida y fuera de control. Recordemos que se trata de variedades que no sabemos qué riesgos puede ocasionar a la salud. Por ello, Salud debe montar un operativo que retire del mercado esta arroz procedente de Estados Unidos y diga públicamente bajo qué marcas se esconde la contaminación”, dijo Gustavo Ampugnani, coordinador de la campaña de transgénicos de Greenpeace México.
“Estos datos no sólo confirman la denuncia hecha por Greenpeace a principios de marzo sobre la presencia de arroz transgénico a la venta en supermercados de la Ciudad de México y Monterrey, sino la irresponsabilidad de las autoridades de la Secretaría de Salud por haber escondido la información y no haber actuado para retirar un producto experimental y no autorizado en nuestro país para la venta al público”,
acusó Ampugnani.
Esta semana se aprobó en fast track la ley de Biocombustibles, en conjunto con las declaraciones de Felipe Calderón en el sentido de que se buscará que nuestro país se convierta en exportador a Estados Unidos de biocombustibles (7 mil 840 barriles diarios de etanol, de acuerdo a nota de la Jornada, 25 de abril, 2007) a partir de la caña de azúcar.
Luego de un debate para intentar excluir al maíz de este uso, finalmente se incluyó, para poder trabajar en concordancia con la política de los Estados Unidos que está basando su propuesta de producción de etanol en nuestra planta fundamental.
Este nuevo uso de cultivos comestibles para producir combustibles preocupa a muchos pues para producirlos se necesita quemar combustibles fósiles, lo cual no garantiza la sustentabilidad de esta propuesta, pero sobre todo preocupa que eleve los precios de los alimentos o disminuya su disponibilidad, provocando hambre en países pobres como el nuestro.
Monsanto en conjunto con la Iniciativa privada, continúan presentando a los transgénicos como la única solución, aún cuando no existe un reglamento para su siembra y han anunciado, en tono amenazante, que no perderán más el tiempo y “tomarán pasos concretos”. Ya hablan de siembras experimentales de transgénicos para agosto en Sonora.
Los invitamos a mantenerse atentos a estos acontecimientos así como a irse preparando a participar activamente en las actividades de resistencia pacífica para defender nuestro maíz.
Abril 27. Aprueban diputados ley que permite la producción de biocombustibles.
Abril 23. Agroempresarios no descartan crear etanol a partir del maíz; todo es negocio, dicen.
Convienen elevar productividad de maíz CNC-Universidad Antonio
Narro/Notimex, 26 de abril, 2007.
Abril 24. Basta de especulaciones , dice la firma Monsanto.
Legalmente no existen impedimentos para iniciar la siembra experimental del transgénicos para consumo humano, aunque la ley en la materia carezca de reglamento, afirmó el presidente y director de Monsnato Latinoamérica Norte (sic), Jesús Madrazo Yris. Comentó que con la Ley de Bioseguridad y OGMs es suficiente para abrir la puerta a la siembra, pero para pasar a la fase de comercialización, sí sería necesaria la reglamentación. “Se ha hecho un análisis jurídico y la conclusión es que ni siquiera es necesario el reglamento, la Ley de bioseguridad abre perfectamente las puertas a la fase experimental” apuntó.
Abril 23. MySeattlePix · My account Estados Unidos.
Nueva ley limita siembra de canola transgénica en Seattle. A partir de este sábado entró en vigor una ley que requiere permisos para sembrar canola en Seattle. La razón de esta medida es que la canola transgénica puede polinizar a cultivos similares como la calabaza y el brocoli, en un estado en donde se produce semilla para la exportación a mercados que rechazan los transgénicos como el Europeo y el japonés. La empresa Skagit Valley instalada en Washington tiene un valor de $20 millones y provee la mitad de las semillas de calabaza, por lo que la contaminación con canola transgénica sugnificaría pérdidas económicas enormes que los empresarios norteamericanos no están dispuestos a soportar.
Fuente: http://seattlepi.nwsource.com/local/312712_canola23.html *Boletín de maíz, transgénicos y consumidores
Marzo 31. Boletín No. 0711 31 Greenpeace México.
El caso del arroz transgénico demuestra una vez más la falta de acción de las autoridades federales, que sólo beneficia a las empresas agro biotecnológicas. La semana pasada se emitió una declaración oficial en la que la Secretaría de Salud afirmó que el arroz transgénico que se importa de Estados Unidos no "conlleva riesgos a la salud". Si embargo, esta declaración no sólo no está acompañada de pruebas que la sustenten sino que busca minimizar el problema central de la crisis del arroz: cómo y por qué se permitió el ingreso al país de un producto no
autorizado para el consumo en México, e insuficientemente evaluado en Estados Unidos.
Desde el gobierno federal también se enviaron señales en el sentido de la próxima "legalización" de una de las cuatro variedades de transgénicos que contaminaron el arroz estadounidense. Posiblemente se refieran a la LL62, autorizado en Estados Unidos desde 2004 aunque hasta ahora nunca se sembró de manera comercial.
Ninguno de los experimentos hechos con animales de laboratorio aportan algún dato útil sobre la seguridad del LL62 para el consumo humano. Es más, dado que el LL62 fue modificado para tolerar grandes aplicaciones del herbicida glufosinato de amonio, existen preocupaciones en torno a la presencia de residuos de este herbicida y su metabolización en el arroz transgénico. Esos residuos, según la autoridad de inocuidad sanitaria de la Unión Europea, puede significar riesgos a la salud especialmente en niños, mujeres que puedan dar a luz, o en personas en que sufren malnutrición.
Las omisiones e irresponsabilidades en las que incurrieron las autoridades federales con respecto al arroz transgénico, así como su falta de acción al tomar medidas de precaución, preanuncian su comportamiento en el próximo debate en México sobre transgénicos: la posibilidad de autorizar las siembras experimentales de maíz en Sinaloa, Sonora y Tamaulipas abriendo con una ello las puertas de nuestro país a las grandes corporaciones agro biotecnológicas. Greenpeace hace algunas preguntas que la Secretaría de Salud debe responder satisfactoriamente de frente a la sociedad y a la brevedad. La contaminación del arroz con variedades transgénicas está ampliamente extendida, según se desprende de los resultados obtenidos por el propio gobierno federal. En base a los muestreos realizados entre agosto y octubre de 2006 a los cargamentos de arroz en la frontera (importados), se detectó presencia de transgénicos en 47 muestras de 51 para las variedades de Bayer LL601 y LL62, informó la organización ambientalista Greenpeace. Greenpeace obtuvo esta información mediante el IFAI, pues la Secretaría de Salud no ha cumplido con su responsabilidad de hacerla pública. Los reportes oficiales de esta dependencia obtenidos por Greenpeace reportan como datos más recientes los de octubre 2006, lo que significa que las autoridades federales sabían de la contaminación al menos cuatro meses antes de la denuncia pública de Greenpeace.
“Que más del 92 por ciento de las muestras hayan resultado positivas es un dato alarmante. Si Greenpeace detectó transgénicos ilegales en arroces comprados en sólo tres lugares del país (Soriana, Chedrahui y Central de Abastos), con esta nueva información es obvio que la contaminación está mucho más extendida y fuera de control. Recordemos que se trata de variedades que no sabemos qué riesgos puede ocasionar a la salud. Por ello, Salud debe montar un operativo que retire del mercado esta arroz procedente de Estados Unidos y diga públicamente bajo qué marcas se esconde la contaminación”, dijo Gustavo Ampugnani, coordinador de la campaña de transgénicos de Greenpeace México.
“Estos datos no sólo confirman la denuncia hecha por Greenpeace a principios de marzo sobre la presencia de arroz transgénico a la venta en supermercados de la Ciudad de México y Monterrey, sino la irresponsabilidad de las autoridades de la Secretaría de Salud por haber escondido la información y no haber actuado para retirar un producto experimental y no autorizado en nuestro país para la venta al público”,
acusó Ampugnani.





